Sabrina Carpenter está poniendo la mayor distancia posible entre ella y la administración de Donald Trump luego que la Casa Blanca compartiera un video con su canción “Juno”.
El martes (2 de diciembre), la estrella del pop criticó duramente al gobierno por publicar una recopilación de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos persiguiendo, derribando y esposando a personas en las calles mientras se reproduce un fragmento del éxito de Short n’ Sweet. “Este video es malvado y repugnante”, escribió Carpenter en X.
“Nunca me involucren ni a mí ni a mi música para beneficiar su agenda inhumana”, continuó.
Billboard envió una solicitud de declaraciones a la Casa Blanca. En una respuesta compartida con Newsweek, la portavoz Abigail Jackson dijo: “Aquí tienen un mensaje breve y conmovedor para Sabrina Carpenter: No nos disculparemos por deportar de nuestro país a peligrosos asesinos ilegales, violadores y pedófilos. Cualquiera que defienda a estos monstruos repugnantes debe ser estúpido, ¿o será lento?”.
La respuesta de Carpenter llega un día después de que la Casa Blanca publicara el video, que le da un giro impactante a la broma de la ganadora del Grammy sobre “arrestar” gente en su gira Short n’ Sweet por ser demasiado atractivas justo antes de interpretar “Juno” cada noche. Antes de que la gira terminara en noviembre, tras más de un año en el ruedo, Carpenter había distribuido esposas rosas a todo el mundo, desde Millie Bobby Brown hasta TWICE, SZA y Miss Piggy de Los Muppets.
La exactriz de Girl Meets World pasaba entonces a interpretar la canción, con el público esperando con ansias la nueva pose que Carpenter adoptaba en cada concierto después del verso “Have you ever tried this one?” (“¿Alguna vez has probado esto?”).
Esa misma frase se escucha ahora en las imágenes de arrestos en el video de la Casa Blanca, publicado a pesar de que Carpenter es una detractora declarada de Trump. Tras su victoria electoral en 2024, la vocalista dijo a sus fans en un concierto: “Lo siento por nuestro país, y a las mujeres aquí presentes, las quiero muchísimo… Espero de verdad que puedan disfrutar el resto de esta noche, porque se lo merecen”.
Esta no es la primera vez que la administración Trump irrita a músicos y sus fans por usar música sin autorización, ni es la primera vez que ocurre en las últimas semanas. El mes pasado, Olivia Rodrigo condenó a la Casa Blanca por combinar un video que incitaba a las autodeportaciones con su canción “All-American Bitch”.
“No usen nunca mis canciones para promover su propaganda racista y de odio”, escribió Rodrigo en ese momento.
Poco antes, Kenny Loggins criticó duramente al presidente de los Estados Unidos dos veces enjuiciado por usar “Danger Zone” en un video generado por inteligencia artificial donde aparecía arrojando heces a los manifestantes de “No Kings”, y los Swifties se quejaron de la Casa Blanca por crear un TikTok con “The Fate of Ophelia” de Taylor Swift.







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