El ejecutivo musical Ángel Del Villar fue sentenciado el viernes (15 de agosto) a 48 meses (cuatro años) de prisión tras ser declarado culpable de delitos graves por hacer negocios con un promotor de conciertos vinculado a cárteles de drogas mexicanos.
Del Villar, quien convirtió su sello Del Records en una de las principales disqueras de música regional mexicana, fue sentenciado por la jueza Maame Ewusi-Mensah Frimpong tras su condena de marzo por violar la Ley de Designación de Cabecillas Extranjeros del Narcotráfico, o Ley Kingpin, que prohíbe a residentes estadounidenses colaborar con narcotraficantes conocidos.
La sentencia de cuatro años es menor a la solicitada por los fiscales federales, que argumentaron que Del Villar debería recibir 78 meses (seis años y medio) de prisión. Los abogados del ejecutivo argumentaron que los fiscales buscaban “señalar al Sr. Del Villar para un castigo adicional” y “dar un ejemplo” con él.
Además de la pena de prisión, la juez ordenó a Del Villar pagar una multa de 2 millones de dólares. Su empresa, Del Entertainment, fue condenada a tres años de libertad condicional y a una multa de 1,8 millones de dólares. Un abogado del ejecutivo no respondió de inmediato a una solicitud de declaraciones.
Fundada por Del Villar en 2008, Del Records fue hogar del grupo de música mexicana Eslabón Armado, cuyo éxito global “Ella baila sola” con Peso Pluma se convirtió en una de las canciones más grandes de 2023, así como de Lenin Ramírez y otros artistas que han liderado los charts.
Pero en junio de 2022, Del Villar, de 41 años; el CFO Luca Scalisi, de 56 años; y Del Records fueron acusados de conspirar para violar la Ley de Designación de Cabecillas del Narcotráfico Extranjero. Aprobada en 1999, la ley permite a los Estados Unidos imponer sanciones específicas a personas extranjeras involucradas en el tráfico ilegal de drogas y prohibir a los residentes estadounidenses hacer negocios con ellas.
Los fiscales alegaron que Del Villar organizó repetidamente conciertos con Jesús Pérez Alvear, un promotor vinculado a los cárteles mexicanos. Cuando fue incluido en la lista de sanciones en 2018, el Departamento del Tesoro declaró que Pérez Alvear había ayudado a los cárteles a “explotar la industria musical mexicana para blanquear el dinero del narcotráfico y glorificar sus actividades delictivas”.
Del Villar y Scalisi presuntamente utilizaron a Pérez Alvear para organizar cuatro conciertos en México para un artista no identificado de Del Records, y luego aceptaron pagos por casi 200.000 dólares, todo ello a sabiendas de que había sido sancionado. Los documentos de la acusación citan un comunicado de prensa de Del Records no enviado que reconocía dicha condición, así como mensajes privados en los que Scalisi indicó que Pérez Alvear estaba “bajo vigilancia de seguridad nacional” y que a Del Villar se le informó directamente que el promotor era “una persona sancionada por Estados Unidos”.
En un juicio celebrado en marzo, el superastro Gerardo Ortiz testificó contra Del Villar, diciendo que había visto a Pérez Alvear en las oficinas de Del Records y que él mismo había actuado en uno de los conciertos del promotor. Los abogados defensores de Del Villar argumentaron que un exempleado de confianza lo había “manipulado” para que trabajara con Pérez Alvear.
Pero el jurado no lo creyó: el 27 de marzo, lo declararon culpable de 10 cargos por violar la Ley Kingpin, además de un cargo de asociación ilícita. En ese momento, sus abogados manifestaron su total desacuerdo con el veredicto y prometieron presentar una apelación.






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